2013

100_2504Las vigas de madera. [Jueves, 28 de Marzo] Mi primer desplazamiento a Ganuza. Es el principio de algo. Salgo a las 8. Creo que estoy contento, el día es soleado y el viaje es agradable. La carretera acompaña. No me gusta conducir, pero obtengo cierto placer discurriendo por carreteras poco transitadas. Hoy nos proponemos quitar el “sobretecho” que hay debajo de las vigas de maderas. Arrancamos los listones que  están clavados a las vigas, están cubiertos por una capa de yeso. Separamos estos listones de madera del resto de los escombros y los quemamos. Las vigas están bien, no tenemos que sustituir ningún “rollizo”.  Aitor ha trabajado como un mulo, kepa un poco menos, se está haciendo mayor.

cinta_metricaVamos a medir. [Miércoles, 10 de abril] Quedamos a la 8 de la mañana. Como siempre llego demasiado pronto, estoy esperando en la puerta, prefiero no llamar, no quiero molestar. Jose me ve y me hace pasar. Esperamos a Dani dentro, nos tiene que llevar con su coche. No conocía a Dani, sólo sabía que era colaborador y amigo de Jose, habían estudiado juntos. A las 8,15 aparece, nos saludamos y subimos al coche. Yo en el asiento trasero, los colegas van delante, tienen mucho que contarse y mucho que compartir, están creando una empresa. El viaje es una excursión, se habla mucho, se escucha mucho, hay cierta euforia colegial. Nos vamos a Ganuza. Se van a tomar las medidas finales de las distintas ubicaciones, se van a determinar los refuerzos estructurales de la edificación, y se va medir el tamaño de la parcela.

100_2504En el tejado. [Sábado, 20 de abril] Son las 8 de la mañana. Salgo para mi pueblo, el viento sopla con fuerza, hace frío. El color de la mañana es gris oscuro. Está cubierto pero apenas distingo nubes. He dudado en ir o en quedarme en casa. El viaje se hace largo y triste. Una vez en mi pueblo el tiempo se hace más agradable, apenas hace aire y el sol da muestras de querer salir. Kepa ya ha preparado el tajo, ha traído un montón de tejas y un arnés de seguridad en el que cabemos los dos, y eso que él ocupa lo suyo. Me calzo el arnés y subo al tejado. Me dedico a eliminar la tierra con musgo, a colocar bien las tejas que se han movido y a sustituir las que están rotas, en la operación rompo 6. Da miedo pisarlas, parece que vayan a quebrarse al menor peso. Después de 3 horas y media doy por finalizada la labor, no sé si habré acabado con las goteras, pero seguro que me he puesto moreno, el sol ha lucido con nitidez a partir de las 11 h. Domingo 21 de abril. Toca romper hormigón con un martillo eléctrico que me ha prestado Goyo. Labor pesada, dura, no he podido acabar, me ha quedado tajo para la próxima vez.

100_2504El martillo. [Sábado, 27 de abril] Hemos madrugado, salimos, otra vez a las 08:15 h. hacia Ganuza. No voy sólo, todo lo contrario, voy muy bien acompañado. El viaje es más entreternido y los kilémetros más cortos. Hoy no podemos ir por la venta de Vergalijo, la carretera está cortada por obras, tenemos que ir por Azagra-San Adrian. Como casi siempre, las carreteras que van pasando están poco transitadas. Hoy toca martillo, el martillo de Goyo. Hay que levantar el hormigón de todo el perímetro interior de lo que va a ser la vivienda. Una vez finalizado, nos ponemos a quitar el yeso que cubre las piedras de la pared, queremos dejarlas visibles. He acabado agotado.

Los planos. [Viernes, 17 de mayo] Ayer estuve en casa de Jose. Tiene nuevos planos, los definitivos creo yo. Me estuvo explicando cómo se hacen las cosas: cómo se hace una solera para una casa, cómo se apoya una viga de hierro en un pilar, como hay que cimentar una zapata para que aguante 6 toneladas, en qué orden hay que hacer las distintas obras, … Dos copas de vino hicieron más entretenida la sesión. Tengo que tener cuidado, la relación se está convirtiendo en demasiado profesional, habrá que encontrar tiempo y espacio para hablar de la vida que nos rodea, de lo nuestro y de los nuestros.
Esta tarde he hablado con Pachi, el “herrero” de Murieta, es probable que él se haga cargo de realizar el refuerzo estructural del gallinero. Mañana nos vamos a Ganuza a cuidar a mi padre, toda mi familia, excepto nosotros se desplazan a Pamplona para asistir a una comunión. Van a tener un tiempo muy desapacible.

La estructura. [Sábado, 18 de mayo] Salimos para mi pueblo a las 9 de la mañana. Esta chispeando, el tiempo es frío. ¡Vaya mayo! Vamos por la autopista, no queremos llegar tarde. Conducir por las nacionales se hace más incómodo y peligroso. Me encuentro con Pachi a media mañana. Una persona entusiasta, ¡qué energías! Le encanta su trabajo. Con los planos de Jose en la mano y con mis explicaciones en el aire, me cuenta lo que él haría. Se fía de la piedra, pero no se fía del ladrillo. No quiere apoyar sus vigas de hierro sobre pilares o paredes que no sean de piedra. Haría dos zapatas más. Ve el proyecto “fácil”, coherente. Intentará cambiar las vigas propuestas por Jose por vigas más pesadas pero de menor altura, para que su manejo sea más cómodo. Me dice que me ayudará en todo, me aconsejará. Le tomo la palabra, de hecho no voy a llamar a ningún albañil para hacer las zapatas y los huecos donde apoyar las vigas. Me presentará sus propuestas para que las vea Jose, es el que manda.
Ya sólo queda decir a José Luis, el palista, que meta la máquina en el gallinero y haga un rebaje de unos 25 cm. A partir de aquí la suerte está echada. Habrá que buscar un sitio al viejo tractor, sino, no aguantará un invierno más. Tengo que hablar con Kepa, a ver cuando decidimos iniciar la obra.

Días de inactividad y duda. [Domingo, 11 de Agosto] Tras un largo paro, resultado de la tardanza en las respuestas del Ayuntamiento de Metauten, del excesivo trabajo que tienen en estas fechas nuestros técnicos, Jose y Dani, y de la incertidumbre que me rodea, creo que en breves volveremos a la carga. Estos períodos tan largos de inactividad, varios meses, no son buenos: las dudas han subido de tono, han aumentado los críticos al proyecto y los gastos de rehabilitación van a ser superiores a los estimados. El resultado es que ahora estoy más inseguro. Espero que en cuanto empiece a utilizar el martillo y a manipular el mortero, todo se pase.

100_2504Sacar la llaga a las piedras. [Miércoles, 14 de Agosto] Después de acudir a la consulta del oculista parto para Ganuza, son las 11:30 de la mañana. El viaje, como casi siempre, se hace llevadero. Llego a la hora justa para hacer una visita a mis tías y sentarme a comer a la mesa de mi madre. No hemos tenido que decidir el tajo, ahí está esperándonos. Todavía no hemos acabado de sacar la piedra, tomamos el martillo eléctrico y empezamos a descubrir la piedra liberándola de la capa de cemento que la cubre. Esta labor, ya lo hemos dicho en párrafos anteriores, es dura, con el calor se vuelve incómoda ya que acabas empapado en sudor.

Para descansar, cambiamos de actividad. Vamos a limpiar los espacios que hay entre las piedras de los restos de yeso y tierra que quedan. Posteriormente “bañamos” la pared con agua a presión. A este proceso le llaman “sacar la llaga a la piedra”. Esta pared ya está preparada para recibir el mortero en las “llagas”, con ello conseguiremos el efecto estético deseado y sanear la pared.

La primera planta. [Martes, 17 de Septiembre] Salgo de Pinseque a las 07:45 h. Cada vez me gusta más hacer este viaje, le he cogido gusto: poco trafico, paisaje variado, música y, para mi inseguridad vial y la de los otros conductores, abundantes abstracciones. A las 10:30 h. ya estoy cambiado para trabajar. Vamos a tirar la cubierta de listones y yeso que cubre la techumbre de la primera planta. Me cunde, casi consigo hacerlo todo en el día. A la vista queda todo el entramado de vigas. Descubro con bastante disgusto que las vigas de hormigón, el resto son de madera, que soportan la pared de lo que es la segunda planta tienen muy poca sección. Llego a la conclusión de que si seguimos, habrá que reforzar estructuralmente este soporte. No tengo fotografías de estas vigas, olvidé la cámara, la próxima vez espero hacer una fotografía para ilustrar este párrafo.

Como ya he dicho me disgusté bastante. He llegado a pensar, aún estoy en ello, que igual no merece la pena seguir adelante con la ruina, que igual es mejor derribarlo todo y empezar de la nada. Tengo que hablar con Jose a ver que me dice.

Algo va muy mal. [Martes, 1 de Octubre] Las malas noticias se acumulan, hemos dado con un obstáculo serio en el camino, tan serio que lo hemos parado todo, no sabemos si tenemos que abandonar el proyecto, aún lo estamos pensando. Hasta ahora habíamos obtenido los presupuestos para el arreglo de la cubierta, para el reforzamiento de la estructura y para la pala y el dumper encargados del rebajar de suelo y hacer de zanjas para la cimentación y el saneamiento. No sabíamos el precio del proyecto técnico. Como la rehabilitación supone la transformación de un almacén en vivienda se requiere la firma de un arquitecto superior. El presupuesto que ha pasado (7.500 euros + IVA) me ha dejado perplejo, tanto que hemos parado absolutamente todo para hablar de nuevo con Jose y plantear alternativas más viables.

En esta tabla se muestra la inversión presupuestada hasta ahora. De estos números, tal como están las cosas, se puede deducir que antes de mover un ladrillo hay que desembolsar más de 12.000 euros, y que la inversión en papel es la equivalente al resto de la inversión “productiva”. Un pecado mayúsculo. Hay algo que no hemos hecho bien.

Concepto P Neto IVA P Total
Pala y dumper (Rebajar suelo 30 cm. zanjas de saneamiento y cimenación…): 1000 210 1210
Arreglo y aislamiento tejado: 6170 1296 7466
Reforzamiento estructura: 3498 735 4233
Técnicos (arquitecto y aparejador): 7500 1575 9075
Informe segregación parcela: 1000 210 1210
Licencia municipal:     2500
TOTAL:     25694

¿Qué ha pasado? [Lunes, 23 de Diciembre] En este tiempo ha predominado la incertidumbre, no sabíamos qué hacer ante los presupuestos que se nos presentaban, los números se habían desbordado. Las cosas las veíamos tan negras que llegamos a pensar que haríamos un txoco, una especie de bodega, ya que este proyecto sí que lo podría firmar Jose. Después de darle muchas vueltas llegamos a la conclusión que no era una buena idea.

Hemos hablado con dos arquitectos y por fin, con uno de ellos, con Carlos hemos llegado a un acuerdo para poner fin a este parón. Tengo que felicitar a Jose por que ha conseguido que Carlos esté con nosotros. Hemos rehecho los planes y creemos que ya estamos en condiciones de ir avanzando.

El próximo día 3 de enero, de 2014, vamos a Ganuza los tres, los dos técnicos, Carlos y Jose, y yo. De esta visita tenemos que obtener todos los datos para finalizar el proyecto y presentarlo en el Ayuntamiento de Metauten. Queremos en en primavera estén todos los permisos resueltos para meter de una vez la Pala.