2014

La visita a Ganuza [Viernes, 3 de Enero]. El resultado ha sido excepcional. Empiezo por el principio. Jose había quedado con Carlos en el bar “El Sastre”, en la plaza de Pinseque. En el bar nos esperaba Dani, en un momento montaron una oficina en la barra del bar y empezaron a intercambiar papeles. Así trabajan estos socios, les da igual el lugar y la hora, la cuestión es trabajar.

Al poco llegó Carlos, dormido, el efecto de la “dormidina” que se había tomado a las 4 de la madrugada lo había dejado derrengado, había tenido que hacer un gran esfuerzo al volante para llegar desde Zaragoza.

Después del café, Dani se vuelve a Zaragoza y nosotros tres iniciamos la ruta a Ganuza. Carlos se pone en el asiento de atraś y aprovecha el tirón de la dormidina para echar una cabezada, al cabo de una hora despierta repuesto de la mala noche pasada.

Ya en Ganuza, la primera hora la dedicamos a dar vueltas por los gallineros comentando lo que se había planteado y lo que se podría hacer. Esta primera hora me supo a gloria, todo lo que iban comentando eran “buenas noticias”, nuevas expectativas para realizar una rehabilitación mucho más adaptada a mis habilidades:

En primer lugar, el “problema estructural” que había detectado en la primera planta, escasa sección de las vigas que soportaban la pared de la planta superior, no era tal problema, tanto Jose como Carlos dictaminan que esas vigas son un soporte suficiente. Me quito un gran peso de encima.

En segundo lugar, Carlos le da una vuelta y media al refuerzo estructural. Se sustituye el hierro por la madera, se aumenta el número de apoyos, pilares de madera, sobre los que se asentarán las vigas y, por lo tanto, las zapatas serán mucho más pequeñas. Técnica y estéticamente es una solución que me convence más que la del hierro. Esta es la otra gran noticia, puedo prescindir del herrero y hacerlo yo.

Una conclusión fenicia de todo esto es que la rehabilitación va a costar menos dinero, pero voy a tener que trabajar más. Tanto la rehabilitación de la cubierta como el reforzamiento estructural pasan a mis manos, en el presupuesto 11.699 euros (iva incluido), mucho dinero.

Los números han cambiado un poco. Hemos decidido que el tejado y el reforzamiento estructural lo hacemos nosotros, ¿seremos capaces?

El fallecimiento de mi padre [Jueves, 6 de Marzo] La salida del invierno fue muy extraña. De vez en cuando iba a mi pueblo un fin de semana o algún día que tenía fiesta. Mi actividad seguía siendo limpiar la piedra y ordenar y limpiar las bajeras de la casa de mi madre, a mis hermanos no les gusta la escoba ni el orden. Un buen día ingresan a mi padre en el hospital de Estella, un ingreso de “mantenimiento”. Desde que sufrió el ictus cualquier infección lo dejaba postrado, los ingresos solían durar dos o tres días. Pero esta vez no fue así, una cicatriz en el colon fruto de una operación anterior para extraer un tejido invadido por un tumor maligno complico su estado. Falleció a los pocos días.

No es el lugar para comentar esto, lo he traído a estas líneas por que la parcela en la que se encuentra el edificio que vamos a rehabilitar se vio afectada, pensábamos que era de mi madre, pero no era así. Se inició un largo proceso para “legalizar” el escaso legado de mi padre y proceder a su reparto. Este proceso finalizó a primeros de septiembre.

A la par se ha ido cociendo la licencia de obras. Una serie de circunstancias ha hecho que aún no la tengamos, en medio ha habido un requerimiento para actualizar la información de uno de los planos y una licencia de desescombro -obra menor- que hemos aprovechado, además de para limpiar la huerta, para realizar el rebaje del suelo en lo que será la vivienda.

¡Cómo somos! En la segunda fotografía, posterior en el tiempo a la primera, aún se ve más escombro. En las otras ya podemos vislumbrar que estamos ante una ruina no ante el vertedero del pueblo.

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Por fin la pala entra en acción [Lunes, 25 de Agosto] Salgo a las 5 de la tarde, vaya horas, para Ganuza, he quedado con José Luis, el palista, para que iniciara la limpieza del solar y el rebaje del suelo. Llega sobre las 19:02 h. con un camión que remolca una góndola sobre la que va una pala grande. ¡Un dineral en herramienta! A pesar de contar con un nivel láser estupendo no sabemos “echar” los niveles, es él quien lo hace. Tengo que regresar. Lo dejo, me despido de mi madre e inicio el viaje de regreso a Pinseque, son las 20:30 h.

Al día siguiente me llama por la tarde. Una vez que ha finalizado el rebaje del suelo, me dice que no va a profundizar más -había que hacer las zanjas para las riostras- por que si lo hace, la pared se puede venir abajo, lo hará cuando estemos preparados para poner la ferralla y echar el hormigón. Quedamos en llamarnos.

El viernes 4 de septiembre quedo con él para el día siguiente. El sábado a primera hora viene con el 4 x 4 y la pala pequeña. Empieza a realizar las zanjas, Kepa y yo nos encargamos de sacar la tierra con carretillas. En dos horas finalizamos. Nos despedimos de José Luis.

El resto del tiempo, entre el sábado y el miércoles nos dedicamos a poner las riostras y llenar las zanjas de hormigón, a poner el saneamiento, realizar los “capiteles” que soportarán los pilares de madera y echar la graba. El miércoles vuelvo a casa destrozado, creo que el riego sanguíneo no llegaba a mi cerebro.

El sábado 13 de septiembre vuelvo a mi pueblo, finalizamos el saneamiento, extendemos el polietileno y el mallazo. El domingo a las 12 horas salgo de Ganuza, quiero comer en Pinseque y descansar, todavía no me he recuperado del palizón de los días anteriores.

Las reglas [Viernes, 26 de Septiembre] Un día un poco liado, sobre todo para mis hermanos. A las 7 de la mañana salgo de Pinseque, Pili no va a trabajar ya que Canelita está rara. Sabemos que cualquier día nos da el susto. Si llamamos al veterinario será para que le inyecte una sobredosis de anestesia y la envíe al cielo de los perritos. Mientras estoy de camino, Alfonso tiene que conseguir unas reglas de un amigo para “maestrar”. He quedado con Alberto a las 10:30 en Ganuza.

100_2504Una vez en el pueblo nos ponemos a extender el polietileno alrededor de toda la vivienda, como si fuera una bufanda y a calzar el mallazo con pequeños trozos de ladrillo de 3 cm. para dejar un espacio entre los hierros y el plástico. Sobre las 11 h. llega Alfonso con las reglas, saluda a mi madre y regresa a Pamplona.

Ya por la tarde empezamos a trabajar, a medir, a nivelar, a pensar cómo poner las reglas. Preparamos una masada con arena y cemento e iniciamos el proceso. El material que tenemos es escaso y poco adecuado, hay varias reglas telescópicas. Lo que más no hace dudar es la altura que queremos dar al hormigón, una vez resuelto esto se coloca la primera regla y el proceso se acelera. A las 18:30 h. ya hemos acabado, Alberto se va para Estella y yo me quedo recogiendo, limpiando y acabando algún tajo que ha quedado pendiente.

A la mañana siguiente quito las ventanas para que la hormigonera pueda meter por ahí “las tejas”. Hablo por teléfono con un albañil pero no puede quedar, hemos quedado para el fin de semana siguiente. Quiero explicarle lo que quiero de él, no sé si le va a interesar el trabajo.

El camión hormigonera [Viernes, 3 de Octubre] Salgo a las 6 de la mañana de Pinseque, conduzco muy mal de noche, pero no hay más remedio, el camión llegará sobre las 08:30 h. Llego el primero a Ganuza, después aparece Kepa y Alberto, al poco ya suenan los motores del primer camión y aparece Alfonso. Empieza la faena, la hormigonera empieza a escupir hormigón, al principio tenemos que desplazar el material con carretillas al tajo, de esto se ocupan Kepa, que ha llegado febril, y Alfonso, Alberto y yo tiramos de reglas, una cada uno. Avanzamos muy deprisa, tanto que a la hora ya hemos extendido y maestrado 6 m3 de hormigón.

100_2504El camión parte hacia la cantera, Kepa se tiene que marchar a Pamplona. En el tajo siguiente no hay que utilizar carretillas. Una vez que ha llegado el camión, yo creo que en menos de media hora acabamos con los 3 m3 de hormigón que traía. Por muy poco no llega, el resto lo echamos Alberto y yo, utilizando la hormigonera de Juan Cruz, acompañados por leves reproches por no haber calculado mejor. Libero a mis hermanos, ya han trabajo suficiente. La tarde del viernes y la mañana del sábado me dediqué a acabar de rellenar con hormigón los últimos huecos que habían quedado al extraer las reglas y a recoger. Después de la siesta me puse en marcha para Pinseque, salíamos a tomar vinos.

100_2504Por fin madera [Jueves, 9 de Octubre] Son fiestas del Pilar. Nos han dado vacaciones. Empiezo a pensar que llevo una vida de perro callejero ya que estoy de nuevo en la carretera con destino a Ganuza, ya no me hace tanta gracia como antes. Voy a acabar un poco harto. El jueves y el viernes lo dedico a deshacer entuertos realizados con el hormigón, ha dibujar las líneas de distribución en el suelo, a realizar los huecos en el techo por donde subirán las chimeneas, … Por fin el sábado chantajeo a Alfonso y a Kepa para que me ayuden, no puedo montar sólo el refuerzo estructural, no puedo con esas vigas. A lo largo de la mañana conseguimos montar el refuerzo de una de las alas de la casa. Nos quedamos muy satisfechos, pensábamos que no lo íbamos a conseguir.

Siempre que estoy trabajando con madera me acuerdo de esa película (Testigo único) en la que Harrison Ford se ve obligado a convivir en una comunidad amish. Es impresionante ver cómo levantan ese enorme granero.

Después de comer y una pequeña siesta me pongo a recoger todos los zarrios que habíamos utilizado para montar las vigas y los pilares, me pego una hora retirando trastos. Una vez todo en su sitio me ducho y salgo para Zaragoza, son las 6 y 20 de la tarde, voy a tener que conducir de noches. El domingo tenemos invitados, los amigos vienen a casa, comida para 8, otra paliza, pero ésta bañada en alcohol y cariño.

La hora de Hasam [Sábado, 18 de Octubre] Voy sin ganas a mi pueblo. Pili me lleva a coger el bus de las 08:15 h. que me llevará a Pamplona. Nos despedimos con mucha pena, nos emocionamos, no nos vamos a ver en cinco días, la veo alejarse desde el autobús, no puedo reprimir unas lágrimas. Las edades hacen estragos en el sistema emocional.

En el trayecto me dedico a leer un documento sobre “Cómo definir tu modelo de negocio” con herramientas tan atractivas como Business Model Canvas, qué bien me queda a mi que no tengo ni idea de inglés, y el Emphaty map. Con estas nuevas herramientas te convierten en un consultor de empresa, de la tuya, en dos semanas. Me divierto.

He quedado en Pamplona con mi hermano, mientras espero escribo una carta a un amigo que está pasando por un calvario con una cuesta muy pronunciada. La estación de autobuses me gusta, está enterrada debajo del parque de la ciudadela, la hierva verde conecta ese subsuelo contaminado con la ciudadanía.

Iremos al pueblo los cuatro, los dos sobrinos y dos adultos, un recién separado, el padre, y un sentimental que no sabe qué hacer con su vida. Llegamos tarde a Ganuza. Ya sólo queda tiempo de dar un paseo largo antes de comer, me voy con los sobris y Alfonso hasta la muga de Aramendía. No sé si los chicos se divierten, esto de andar parece muy aburrido.

100_2504Por la tarde nos ponemos a trabajar, Alfonso tiene que terminar de instalar los tubos de aireación ya que el lunes empezamos a construir las chimeneas. Entre el sábado y el domingo voy preparando el tajo para que el albañil lo tenga todo más fácil. El lunes he quedado con Hasam, se va a encargar de hacer las chimeneas y de cerrar la fachada. Lunes, martes y miércoles, me convierto en peón, intento ser eficiente. Los tubos pasan por tres plantas, ello significa que hay que mover material a través de escaleras: ladrillos, mortero, tablones, caballetes, … Acabo agotado, con las piernas destrozadas.

El miércoles por la tarde voy a Zaragoza, Maribel me lleva a Estella a coger el autobús que me trasladará a Pamplona, el jueves tengo que currar, necesidades del servicio. El viernes vuelvo a mi pueblo pero con el coche, a las 10:30 horas ya estoy cambiado y metido de nuevo en el papel de peón. Encuentro a Hasam con la mitad de la pared que cierra la fachada levantada.

100_2504¿Quién es el protagonista de estos días? Hasam. Ya tenía referencias de él, su familia ha estado relacionada desde hace algunas años, desde el ictus que sufrió mi padre, con mi casa. Tanto su hermana como su esposa contribuyeron a que esos años fueran menos difíciles para mi madre. Carlos ha trabajado con él para el Ayuntamiento de Estella durante varias temporadas, su opinión no podía ser mejor. Ha realizado un trabajo impecable. Todos los que han pasado por la obra han elogiado su buen hacer y su rapidez. Puedo decir, ya que he estado de peón para él durante cuatro días, que además de mostrar unas cualidades profesionales sobresalientes tiene un humor y un carácter perfecto para trabajar en equipo, esto ha contribuido a que esas jornadas agotadoras que hemos llevado fueran menos penosas. Yo he quedado muy satisfecho, muy agradecido, seguro que si puede y le apetece volverá a estar en la obra.

Vuelvo a casa el sábado por la tarde. Hemos quedado con Ana y el Lobo en Zaragoza para tomar unos vinos. Al contrario que en la despedida donde todo fue tierno y emotivo, la llegada da paso a un pequeño desencuentro a cuenta del coche. Acabamos disgustados. No me ha gustado nada este final.

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Esta fotografía es del viernes. El sábado estaba tan desanimado que no quise hacer ninguna.

En el tejado [Viernes, 31 de Octubre] He salido de casa a las 07:05 h., de noche rasa que diría mi madre. Voy preocupado, el jueves llevó Pili a Canela al Clínico Veterinario. El tumor del corazón ha crecido mucho, está presionando los pulmones dificultando la respiración, jadea mucho y se fatiga al menor esfuerzo. Estamos a ratos tristes, a ratos desesperados.

He quedado en Ganuza con Alfonso. Nada más llegar empiezo a preparar espacios, ya que tiene que venir un camión con aislante y rastreles. Descargamos y nos ponemos a montar la “seguridad” del tejado. Preparamos una línea de vida y cuerdas de 4 metros que servirán para unir nuestros arneses a un punto seguro, nos permitirán desplazarnos por la cubierta sin miedo, en esta familia todos padecemos de vértigo.

Iniciamos el desescombro, es rápido, casi acabamos en dos horas. Tiramos la tejas malas a un remolque, las buenas las guardamos para retejar los otros tejados de la casa. Alfonso se va después de comer a Pamplona.

El sábado estoy sólo. A partir de las 12 h. empiezan a ayudarme Alfonso y Alberto. Es “todos los santos” y han acudido a misa. La amacho me libera de asistir, es más, invita a alguno de mis hermanos a que suban al tejado en vez de acudir al oficio religioso. Fue un mal día. Uno de esos días en que pasas por varias fases anímicas, todas ellas negativas, y en el que te planteas que hay que cambiar el sistema de trabajo. Los síntomas son claros: yo acabo extenuado, Alfonso está tan pringado que ya no dudo al pensar que estoy abusando, Kepa es la primera que dice “no voy a trabajar” y no trabaja, Alberto, en su tono, no ha fallado, pero sólo ha estado dos horas.

La cuadrilla me ha fallado, ya están hartos. A pesar de ello hemos conseguido desescombrar y montar las placas de poliestireno entre rastreles. El domingo no se puede hacer nada excepto preparar el tejado para la lluvia. Pusimos dos toldos. A las 12 salía para Pinseque, cansado, dolorido, triste, … Para olvidar.

100_2504El tejado segunda parte [Jueves, 20 de Noviembre] Había quedado con un albañil, había decidido dejar en paz a mis hermanos. Nos encontramos en Ganuza, me dijo que lo sentía mucho pero que esos días no podía trabajar, tenía asuntos personales pendientes. Después del medio disgusto decidí que me las apañaría sólo, que no podía andar siempre dependiendo de la familia o de los profesionales. Lo más complicado fue montar y desmontar el andamio, el resto se hizo más llevadero. Lo que hice en esos cuatro días a pesar de la paliza que me di, se puede resumir en muy pocas palabras: acabé de colocar las placas de aislante, extendí la lámina impermeable, coloqué los rastreles sobre los que iban a ir las tejas y monté los soportes del canalón.

Sigo sin trabajar a gusto. Necesito la compañía de Pili, pero no puede venir conmigo, tiene que cuidar a Canela.

100_2504El tejado tercera parte [Jueves, 27 de Noviembre] Salí de mi pueblo muy temprano, al llegar a la rotonda que da acceso a Ejea de Los Caballeros vi que habían cortado la carretera que lleva a Cabanillas. ¡Empezamos bien! Tuve que dirigirme a Gallur y coger la autopista, quería llegar pronto a Ganuza, a las 10:30 h. llegaría un camión de Belarra con tejas.

Cuando llegué hacía mucho viento y el cielo estaba totalmente cubierto, había muy poca luz. Después de saludar a mi madre, me puse a desmontar el andamio ya que impediría el acceso del camión. Llegó a las 11, con la pluma izó los palets hasta el tejado y me dispuse a descargar las tejas. La operación duró una hora, acabé muy cansado.

A las 12:30 h. se puso a llover y ya no paró. Todo el tiempo que permanecí en Ganuza estuve barriendo, ordenando y tirando trastos a la basura. El sábado a las 13 h. salí para Pinseque, la lluvia no me abandonó, con la pretensión de bajar por la tarde a Zaragoza y tomar unos vinos con los amigos, pero el tiempo, el cansancio y la pereza no nos dejaron. Los días pasan y no me divierto.

Sensaciones [Viernes, 5 de Diciembre] Ya me estoy aburriendo de anotar lo que hago. Sigo en el tejado, la lluvia no me deja trabajar. Apenas puede colocar unas cuantas tejas. Estuvo lloviendo casi todo el fin de semana.

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Mi madre ya se ha ido a Estella a pasar el invierno. Encuentro la casa como un témpano, no quiero poner la calefacción, me conformo con una estufa que enciendo a la hora comer y cenar, el resto de la casas se la dejo a los pingüinos. El aseo se verá restringido, la ducha la reservo para Zaragoza. Para combatir el frío húmedo de las sábanas he traído una manta eléctrica.

El segundo día amanece con la sierra nevada y con niebla. Un paisaje muy romántico y entrañable, también húmedo, está lloviendo. Por el contrario, el día siguiente amanece con un sol con muchas tonalidades. La nieve de la sierra refleja la luz y genera una luminosidad muy especial que confiere al conjunto un colorido irreal. Es la primera vez que asisto a este fenómeno, al resto del pueblo le pasó desapercibido. Al finalizar la mañana salgo para Zaragoza llevándome unas fotos que tengo ganas de visualizar en el ordenador.

Estoy harto [Viernes, 12 de Diciembre] Salgo temprano de Pinseque. Me dirijo a Estella, tengo que comprar material en Belarra. Ya en el almacén le cuento mis problemas con el tejado a Luis. Me propone que contrate a los montadores que tienen ellos, están finalizando un tejado en Lezaún, se podrían pasar por el pueblo para ver el tajo. Acepto. Una vez en el pueblo sigo colocando los últimos rastreles. Alrededor de las 15:30 h. llegan los montadores, les muestro lo que he hecho. Se hacen cargo del tejado. El miércoles iniciarán los trabajos.

El resto de la tarde lo ocupo en preparar la cena para el bar y descansar un poco. A la mañana siguiente me dedico a barrer y poner un poco de orden en las bajeras. A las 12 salgo para Pinseque, hago una parada en Estella para darle un beso a mi madre. A las 15 h. llego a casa, por la tarde bajaremos a Zaragoza a tomar vinos con los amigos.

En casa [Viernes, 19 de Diciembre] Arrastro toda la semana un resfriado de órdago. No voy a Ganuza, me quedo en casa. Aprovecho para echar unas cuentas y mostrar lo que hemos gastado hasta ahora. Hemos realizado la solera de hormigón, el tejado, las chimeneas de aireación, el cierre de fachada, el reforzamiento de la estructura.

[table caption=”Gastado hasta 31.12.2014″ width=”650″ colwidth=”150|40|40|40″ colalign=”left|left|left|left|left”]

Concepto,Base,IVA,Total

Proyecto:,5.000,1.050,6.050
Licencia de obras: ,,,1.986
Excavación y desescombro:,,,1.258
Material de construcción:,6.024,1.373,7.397
Otros gastos:,,,1.664
Pendientes:,,,1.500
TOTAL:,,2.423,19.856
[/table]

100_2504Pensando [Viernes, 26 de Noviembre] De nuevo a Ganuza, como siempre, madrugar para salir pronto de Pinseque y ponerse a trabajar sobre las 10:30 h. Está la amatxo con lo cual además de encontrar el calor de una madre, encuentro una casa caliente. Los pingüinos se van de vacaciones, mi madre vuelve a Estella despueś de reyes. Con Kepa montamos una parte de la estructura de refuerzo que quedaba pero lo desmontamos al día siguiente ya que había cosas previas que hacer. Fin de este tema.

¿Por qué he puesto esta fotografía? Por el edificio en sí: antiguo, rotundo,  … Infunde respeto con esa luz fría y azulada que generan los amaneceres poco soleados de invierno. Un lugar ideal para hacer un establecimiento rural, además se asienta sobre un alto. Sólo puede tener un problema, el cementerio está al lado. A mi no me supone ningún obstáculo, todo lo contrario, hasta me siento menos sólo cuando doy alguna vuelta por allí. Aquí están enterrados seres queridos y siento una complicidad cómoda con el lugar. Creo que sería un lugar muy especial para pasar unos días.