El sueño

Pedimos a nuestros amigos y a los hijos de nuestros amigos que nos dibujaran, que nos describieran su casa de vacaciones. Te invitamos a que leas estos párrafos, esconden algunos secretos y mucha magia.

eva

C U A N D O  pienso en una casa rural me imagino una casa de pueblo, de las de toda la vida. Una casa con muchas historias que contar. Tendrá un jardín con flores y árboles y bajo su sombra pasaremos muchos ratos con los amigos hablando de la vida, el encuentro y el amor. Será una casa cómoda y agradable, acogedora. No nos sentiremos extraños en ella y durante el tiempo que la habitemos será NUESTRA CASA.

Esta podría ser la casa de Pili

diana

M I  C A S A  de vacaciones preferida está en un pequeño camping que hay descendiendo el Cotefablo hacia Broto, junto a la localidad de Viu de Linas. Es un lugar tranquilo incluso en temporada alta, que he disfrutado desde hace 15 años en caravana, tienda de campaña y bungalow. En ese valle se produce habitualmente una calma meteorológica en contraste con la altitud que, unida a la belleza del entorno, sobrecoge cuando te detienes a percibirla. En el otro extremo está la furia de las tormentas de verano que supera a cualquier espectáculo audiovisual sintético que yo haya experimentado.

Eduardo lo tiene muy claro

paula

A  V E C E S  sueño que vivo en otra casa. Mi casa nueva es una casa antigua que tiene mucho espacio, techos altos y muchas habitaciones vacías. Sueño que la recorro sorprendiéndome de sus rincones y calculando lo que vamos a hacer para arreglarla.
En el fondo creo que es la proyección de un proyecto con posibilidades y muchas cosas por hacer, con el aire de lo inacabado que te traslada al futuro.
Me gusta ir de vacaciones a sitios que me den la misma sensación que esa casa que se cuela en mis sueños. Me gustan los espacios de futuro.

Los sueños invaden casa la de Marta

M I  C A S A  de vacaciones favorita está al lado del mar, pero lo mejor es que tiene muchas ventanas de colores para poder ver las cosas de color.
Las amarillas son las más altas porque están cerca del sol, las rojas las más divertidas, por eso hay muchas y la naranja es muy grande para que quepamos todos.
Sólo hay una verde, es para cuando quieres que no te molesten.

La casa de Mateo

C U A N D O  voy a un alojamiento rural suele ser para poder juntarme con más gente, además de mi familia más cercana, y poder tener unos días de convivencia.
Quiero que los niños se sientan acogidos, es decir, que no sea una casa que pienses que se vaya a romper con sólo mirarla. Y con algún espacio tanto interior como exterior para poder jugar.
Sobre la decoración, no sé muy bien cómo describir mis gustos. Prefiero sencillez, pero se nota mucho cuando algo ha sido decorado con cariño o si es el lugar donde han ido a parar los muebles que se va quitando la familia. Una medida podría ser si me gustaría pasar allí una tarde de tormenta jugando a un juego de mesa, leyendo o viendo llover por la ventana.
No busco lujos pero sí comodidades. Valoro que haya un poco de café o té, una caja de leche o unas galletas que te dan la bienvenida.
Me gusta tener contacto con la gente que vive allí, en la zona. Cuando vuelvo a casa es un placer llevarme, además de unas agradables vacaciones, una historia, un trocito de la vida del sitio donde he estado.

La casa de Belén

M I  C A S A  de vacaciones preferida es una casa nave para que pueda ir a muchos sitios. Tiene un balcón grande para que pueda ver las cosas sin salir de casa.
Es un blanco y negro porque la construyeron hace muchos años, cuando el mundo era en blanco y negro, en 1980.

La otra casa de Mateo

L A  C A S A  rural de mis sueños pasa por ser MI CASA. Mi vivienda habitual, porque si de ilusiones hablamos, esa casa lleva implícitos animales: burrito, cabra, cerdito, perro… y gatos… muchos gatos.. Y los animalitos necesitan un humano con ellos todo el año.

No pueden faltar las criaturas en la casa de Teresa

M I  L U G A R  preferido de vacaciones sería un sitio diferente, que rompa con el entorno habitual para poder “desconectar” de la rutina. Dependiendo del “usuario” sería un sitio de descanso o unas vacaciones más cañeras dedicadas a hacer senderismo, bicicleta… , en el mejor de los casos una combinación de ambas.
Un lugar donde las percepciones sean distintas, paisajes, sonidos, olores que nos sumerjan en el placer que conllevan las vacaciones. Un escenario repleto de nueva sensaciones.
Aquel que traiga recuerdos, añoranzas de la infancia o juventud, una vuelta al pasado…
El que permita conocer otras culturas y costumbres que ayude a abrir la mente para recordar que hay otras formas de vida, que no somos el ombligo del mundo: “hay otros mundos pero están en este” (como dice a canción).

El entorno de José Luis

L A  I M A G I N O  con piedra, con madera, con un jardín grande, con muchos árboles, perdida en medio de un monte lleno de claros pintados de verde, con un bar a menos de tres kilómetros. La imagino con un sol apagado, con las nubes apoderándose del cielo, con una lluvia turbia, con un ambiente entrañable que invita al recogimiento, a la conversación y al trago de vino.

Esta es la casa que le gusta a Fernando