Las golondrinas y la pareja

Rate this post

Fotografía de Roberto González

Dos golondrinas duermen en el garaje, encima de la bicicleta plegable. Todos los días abrimos la puerta antes del anochecer para que puedan acomodarse.

Dicen que las golondrinas son como los humanos, genéticamente polígamas, pero socialmente monógamas. Esta pareja me enternece, llevan unos cuantos meses durmiendo juntas.

Quise profundizar un poco más, leí algún artículo sobre las aves, deseaba entender su comportamiento. Generalmente, apuntan, la unión de las parejas puede durar varios períodos de cría. Seguí leyendo hasta que algo llamó poderosamente mi atención: la monogamia es una estrategia de reproducción. A pesar de conocer el trasfondo de la expresión, nunca lo había interiorizado tan literalmente. La pareja no es un gran invento social creado para relacionar personas, es una estrategia de reproducción. Qué burdo o qué ocurrente.

En el mundo de las aves esta estrategia parece seguir teniendo vigencia, en cambio, en nuestra sociedad muestra síntomas de agotamiento, parece que está siendo sustituida, dicen los expertos, por una monogamia múltiple que ha enriquecido notablemente el color de la familia tradicional pero ha hecho un poco más difícil la crianza.

Después de pensar en todo esto me quedé un poco raro. ¿Qué hacemos los no reproductores adoptando modelos de relación diseñados explícitamente para reproducir?