De vuelta

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vacacionesfinYa estamos de vuelta, las vacaciones han pasado y el regreso a la “escuela” se impone . Quiero enlazar el inicio de este curso con el final del anterior. En julio escribimos un post, Despedida, que generó muchas visitas y muchos mensajes de wasap por un error de interpretación. Esto desencadenó otros mecanismos que a la postre nos han llevado a unos derroteros inesperados.

La interpretación del post generó mucha confusión. El escribirlo en primera persona llevó a pensar que mi vida había entrado en una grave crisis. No sé qué hice para que lo posible pasara a formar parte de una realidad preocupante. Es cierto que intento desdibujar ese límite, a veces sutil, a veces inexistente, entre lo real y lo posible para dar credibilidad a esas historias. Pero también es cierto que intentaba dar cuerpo a una ficción, no a una realidad.

Cuando me comentaron qué estaba pasando me quedé perplejo. Accedí a facebook para leer los comentarios, la inquietud empezó a acompañarme, estaba despertando la compasión y solidaridad por algo irreal y sabía que esto iba a generar frustración y en algunos casos enfado. No fue fácil responder a mensajes cargados de preocupación, de buenos deseos, de cariño con un “lo siento, estoy bien, es ficción”.

Mi experiencia de “relatero”, que diría Ricardo, sufrió un grave revés, pasé de contar historias a convertirme en un impostor. El relato y la realidad se confundieron para generar una gran mentira. Fue decepcionante. A pesar de los hábitos adquiridos desaparecieron las ganas de escribir. Escapé de la redes sociales, creo que estaba sobreexpuesto en exceso a un medio que, aunque sea muy amigable, tiene vida propia y a veces reacciona de manera totalmente inesperada.

A este estado de ánimo se sumó una experiencia muy dolorosa que iba a marcar todo el verano. Hemos transitado por los calores de julio y agosto con mucha pena, con la emoción a flor piel, con una ausencia muy grande. Al final, el tiempo, ese paliativo necesario, se ha impuesto con cordura llevándonos poco a poco a una realidad sin su presencia, sin sus rutinas, a una realidad que estamos tratando de definir.

La historia, además de confusión, dejó unas estadísticas espectaculares teniendo en cuenta que nos movemos en un marco muy estrecho. Ese miércoles 6 de julio, día que se publicitó en facebook, se dispararon la cifras de visitas y de visitantes a la web de Zologorri.

En realidad este post tan presuntuoso, tan justificativo, es la excusa para comunicaros que una editorial se ha puesto en contacto conmigo. En la última semana de julio recibí una llamada telefónica, me comunicaban que les había gustado el estilo de los post de “Al abrigo de Lokiz” y que se pondrían en contacto conmigo a finales de septiembre para concertar una entrevista. Les pregunté cómo habían dado conmigo. Me comentaron que una empresa que monitoriza el tráfico de red había detectado un movimiento anómalo de una web, comprobaron de qué se trataba y habían pasado un informe a la editorial.

Esta es la buena noticia, la no tan buena es que se trata de una editorial que no publica, es más bien un fondo editorial al servicio de empresas de publicidad, comunicación y grandes grupos editoriales, que ofertan un catálogo nada despreciable de todo tipo de documentos, desde informes técnicos, hasta hagiografías, pasando por semblanzas y relatos. Para la entrevista me han pedido que vaya con dos, el tema de uno debe ser el ordenador, el del otro las gafas, no deben superar los 3500 caracteres.

Llevo trabajando en ellos desde agosto pero sólo he conseguido dos esbozos sin fuerza ni imaginación. Los días pasan, la entrevista está cada día más cercana, me han confirmado que el 27 de septiembre, y no consigo “afinarlos”.

En cualquier caso, salga o no salga esta propuesta adelante, debo estar agradecido a ese primer comentario en facebook que marcó la interpretación de las lecturas posteriores del relato y que llevó las visitas a la web de Zologorri a magnitudes nunca antes alcanzadas. Amigo Luis, muchas gracias.