Mujeres

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Fotografía de Angel M. Corredor

Carmen Alborch en Solas. “Las mujeres solas no nos conformamos. Vivimos acompañadas mientras nos sentimos queridas, mientras se mantiene el deseo, mientras perduran la complicidad y el respeto. Pero cuando no existe sincronización con nuestra pareja, preferimos estar Solas que resignarnos al desamor.”

Esta cita, traída por Mar a su muro de Facebook, me ha hecho reflexionar. He racionalizado algo que había interiorizado más o menos así, “las mujeres se las apañan muy bien solas”. Ahora voy un poco más allá, creo que el estado “de soledad” de muchas mujeres es fruto de una decisión no de una contingencia del azar.

La cita también me ha invitado a reflexionar sobre los hombres. Al contrario de lo que hemos comentado respecto a las mujeres, pensamos que ellos necesitan cierto soporte, o dicho de otra manera, “no saben estar solos”, aunque esto me cuesta creerlo.

No estoy seguro de lo que comento. A los hombre nos basta con cierta “infraestructura” que nos garantice una cotidianidad, una normalidad en la que engarzar nuestro día a día. Esta cotidianidad nos la puede dar la pareja. Cuestiones como amor, deseo, complicidad son subsidiarias de la estabilidad.

Lo cierto es que hablando de esto me pierdo, me muevo entre el prejuicio y los estereotipos. Los hombres que acompañan mi vida necesitan algo más que esa infraestructura que he mencionado, aunque también es cierto que las mujeres parecen necesitar más, pero de esto tampoco estoy seguro.