
Al otro lado, árido, el Castellar, mostrando unas veces unos cortados impresionantes y otras una ribera similar a la de la margen derecha.
Salimos del embarcadero de Torres de Berrellén. El Ebro a pesar de estar en pleno estío se muestra amplio, caudoloso. Otros años por estas fechas lo hemos visto languidecer. Justo encima del embarcadero podemos ver la ermita del Castellar y unas formaciones arcillosas que semejan un castillo ruinoso. Nos ha gustado mucho esta vista, es una de las más espectaculares de la excursión.

Llegamos sin contratiempos y cansados al lugar donde habíamos aparcado el coche. Hacía mucho calor. Nos dirigimos sin prisa a Pinseque, sin otro objetivo que tomar una cerveza bien fría en La Perla.
Este camino es una pequeña parte del GR99. Camino natural del Ebro
[Miércoles, 7 de Agosto, 2013]
