Esclavos

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call_centerMe he levantado muy cansado, de nuevo he vuelto a dormir mal. Llevo varias semanas que no concilio el sueño, los nervios, la tensión, … Ando zombi, esta somnolencia está repercutiendo en mi trabajo. Después de ducharme he bajado al bar de la esquina, me tomo un cortado muy corto de leche, a ver si me espabila. A cuatro manzanas he cogido el autobús, me ha tocado esperar 10 minutos, demasiada gente, podrían poner más. ¡Qué mierda!

Llego al trabajo, aún no me he sentado y ya estoy agotado. Me da pánico empezar, otro día más de lo mismo, la repetición de una rutina que me ha llevado a este estado de nervios y ansiedad. Tendría que mandarlos a la mierda, pero no puedo, no tengo nada, hay que aguantar como sea.

Un timbre alerta mis oídos, me pone en tensión, intento centrarme, quiero responder con una seguridad que no tengo, con una voz impostada que apenas puedo mantener. No tengo fuerzas para nada. Tengo que tomar algún reconstituyente. Después de media hora la cabeza empieza a dolerme. ¿Por qué soporto este calvario? Siempre me hago la misma pregunta, siempre me doy la misma respuesta.

El supervisor me ha llamado la atención, voy demasiadas veces al baño, tengo que beber menos agua. No puede ser, necesito agua, estar hidratado, ir al baño. Empiezo a angustiarme, a obsesionarme, la cabeza me va a reventar.

Oigo gritos, a mi compañero le está cayendo una bronca de órdago, le increpan que no llega a la media, le amenazan con el despido. La expresión de la víctima es una cuadro distorsionado por la rabia, la vergüenza, la impotencia y un esfuerzo sobrehumano por no derramar una lágrima. ¿Qué trabajo es éste?, ¿cómo se consiente?, ¿cómo lo consentimos?

Voy al office, me tomo rápidamente otro café, me sabe a cuernos, empiezo a tener acidez. Me pongo de mal humor, mando a la mierda a un compañero que ha querido estar gracioso conmigo, le dedico un gesto obsceno y me largo a mi sitio. El timbre suena de nuevo, pongo gesto agresivo, me doy ánimos y empiezo a parlotear con esa seguridad que casi nunca encuentro. Por un momento miro el panel, las luces rojas se han apoderado de él, algo no va bien. Cruzo la vista con mi compañero, el miedo se dibuja en nuestra mirada. La última vez que el panel estuvo así despidieron a diez compañeros, al día siguiente diez nuevas personas ocupaban sus puestos.

Un cliente me llama imbécil, me contengo, respondo “disculpe señor”, me contesta “vete a la mierda” y cuelga. Cuando entré aquí el cliente era el objetivo a cuidar, todo lo hacíamos por él. Ahora es otro incordio, otro “enemigo” de mi persona, de mi vida. No lo respeto, no me importa “marearlo”, ¡que se joda!

Por fin llega el final de la jornada. Me duele el cuello, me va a reventar la cabeza, estoy irritado. Tengo la seguridad de que esto continuará mañana: me volverán a llamar imbécil, me darán un toque de atención por ir demasiadas veces al baño, contemplaré la humillación de algunos compañeros y el despido de otros. Seré objeto de una monitorización y vigilancia que no tienen en una cárcel de alta seguridad. Notaré cómo día a día me voy rompiendo en pedacitos cada vez más pequeños víctima de un trabajo que no me gusta y que nadie valora. Salgo abatido. Camino noqueado en dirección a la parada del autobús. Después tres cuartos de hora llego a mi casa. El ciclo se cierra, estoy asfixiado, no puedo más.

Cuatro jóvenes acodados en la barra del bar tomaban una caña. Sin desearlo escuché algunos fragmentos de su conversación. Sabía que no estaba bien, últimamente lo notaba muy nervioso. El que parecía más jóven añadía, había reñido con María, lo estaba pasando muy mal, llevaban más de cinco años saliendo. El tercero apuntó, el último trabajo lo ha machacado, ya no era el mismo, se convirtió en un agonías con mala leche. El mayor de todos dijo con aire de preocupación, no está en su casa, en su trabajo tampoco han sabido decirme nada. Se ha evaporado.

JUSTIFICACION. En esos días perdí el móvil, solicité una nueva tarjeta sim a Jazztel. Después de más de 15 llamadas, 15 días y 3 visitas a la nave de Seur en Zaragoza la conseguí. Decidí informarme que hay detrás de un call center.
http://elmandomedio.blogspot.com.ar/search/label/Call%20center
http://www.elconfidencial.com/mundo/2015-02-17/espanoles-en-la-trituradora-de-los-call-centers-portugueses-en-15-dias-lo-tuve-que-dejar_713271/